Aunque bien difundidos y conocidos los daños que sufren los fumadores, no existe la misma conciencia y conocimiento sobre los producidos a los expuestos involuntariamente al humo del tabaco de los demás, a pesar de que desde mediados de los años 1970 ya se habian encontrado los efectos en las vías respiratorias de los niños de padres fumadores. A estas conclusiones, reafirmadas por multiples investigaciones, se agregan regularmente numerosas nuevas evidencias que demuestran una relación causal del tabaquismo pasivo con muchas otras enfermedades.
Es insostenible cualquier argumento que justifique que dentro de los recintos destinados a recuperar la salud, se exponga a los usuarios y sus trabajadores de la salud a los innumerables daños producidos por la contaminación del aire por el humo de los otros.